Acompañamos a dos seguidores de Jesús mientras iban camino a Emaús. Estos dos discípulos se sentían tristes, decepcionados, derrotados, pero un acompañante en el camino les hablo palabras de vida, ¡y que palabras les habló! palabras que les abrieron los ojos y les hizo arder su corazón con ánimo, emoción, y esperanza en Cristo su Salvador.

Was this article a blessing to you?

Share this article or give to support more work like this.